Rituales breves que rescatan del pánico y la euforia
Respirar profundamente durante veinte segundos, leer un checklist de tres líneas, y repetir una frase de foco como protejo capital, no persigo precios, mido el riesgo, bastan para enfriar impulsos. Es un ancla emocional que detiene dedos veloces, abre un microespacio de juicio y permite elegir la acción prevista, especialmente valioso cuando velas verdes o rojas ocupan más pantalla que la razón.